22 dic. 2008

Sobre el duelo...

Como bien sabéis, en estos momentos de supuesta alegría por la Navidad, el cambio de año y los Reyes Magos, yo vivo un duelo por la pérdida de mi amor, un duelo más difícil, si cabe, acercándose estas fechas.

Mis lecturas ahora mismo hacen referencia a ese proceso por el que estoy pasando.

Empecé leyendo, junto con Páris, "El libro tibetano de la vida y la muerte" de Sogyal Rimpoché. Este libro nos ayudó mucho en los últimos momentos. Es un libro de gran profundidad y reflexión acerca de la muerte, la vida, la reencarnación.
Ahora estoy leyendo el libro de Elisabeth Külber-Ross y David Kessler "Sobre el duelo y el dolor", y me está ayudando también mucho. Me está ayudando a entender el proceso por el que estoy pasando, a entender mis sentimientos, a sentirme identificada con personas que han pasado por el mismo proceso por el que estoy pasando yo.
Quiero transcribir algunas citas de este libro que me han llegado especialmente:
El duelo pasa por 5 etapas: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
"No hay una única forma correcta de realizar el proceso del duelo ni un plazo de tiempo adecuado para hacerlo".
"Cuando el alma toma plena consciencia de la pérdida, cuando nos damos cuenta de que nuestro ser querido no logró recuperarse esta vez y no va a volver, es normal deprimirse".
"En el duelo, la depresión es un recurso de la naturaleza para protegernos. Bloquea el sistema nervioso para que podamos adaptarnos a algo que sentimos que no podemos superar".
"Hay que dejar que los dolientes experimenten esta pena, y éstos se sentirán muy agradecidos con aquellos que puedan sentarse con ellos sin decirles que no estén tristes".
"La curación se refleja en las acciones de recordar, recomponerse y reorganizarse".
"De una extraña forma, a medida que avanzamos en el duelo, la curación nos acerca a la persona que amábamos... Aprendemos a vivir con el ser querido que hemos perdido".
"De forma gradual y cada cual a su ritmo, se puede empezar a sentir algo de paz frente a lo que ha pasado".
"Podemos pasar de sentirnos bien a hundirnos en cuestión de minutos y sin aviso previo. Podemos sufrir cambios de humor difíciles de comprender para quienes nos rodean, porque ni siquiera los entendemos nosotros. En un momento estamos bien y, al siguiente, rompemos a llorar. Así funciona el duelo".
"A menudo los sueños de hoy son las lamentaciones de mañana, y es posible que no todo lo que deseamos llegue a hacerse realidad".
"Las lágrimas no lloradas se encargan de hacer más profundo el pozo de la tristeza".
"Las lágrimas no lloradas no desaparecen; su tristeza permanece en el cuerpo y el alma".
"Tu ser querido todavía existe. En el largo camino que ahora recorres a solas, dispones de compañeros de viaje invisibles".
"Contar la historia con frecuencia y detalles es básico para el proceso del duelo. Tienes que sacarlo todo. Hay que sentir la pena para poder curarse. La pena compartida es menos pena".
"Somos responsables de nuestra salud, pero no somos culpables de nuestras enfermedades".
"Sentirse aislado después de una pérdida es algo normal, previsible y saludable".
"Una de las mayores injusticias que podemos cometer contra un amigo es intentar alejarlo de su duelo antes de estar preparado... Solo tú sabrás cuándo la pérdida ha pasado a formar parte de ti, y ese será el momento de salir al mundo y reincorporarte a él.".
"Si sientes la presencia de tu ser querido, no lo dudes, todavía existe. El nacimiento no es el principio, ni la muerte el final; son simples puntos en un continuo".
"¿Por qué no encontramos nada extraño en hablarle a un niño antes de que nazca, pero si hablamos con los muertos la gente puede pensar que estamos locos?".
"El duelo es la parte externa de la pérdida. Son las acciones, los rituales y las costumbres que llevamos a cabo. La pena es la parte interna de la pérdida, cómo nos sentimos".
"Hace un año o más eras una persona diferente. La persona que eras ha cambiado para siempre. Una parte de tu viejo "tú" murió con tu ser querido. Y una parte de tu ser querido vive en tu nuevo "tú".
"Tanto si han pasado cuatro años como cuatro meses, es complicado volver a tener relaciones sexuales".
"Hazlo lo mejor que puedas y eso bastará. Asegúrate de pasar tiempo a solas, si lo necesitas, y pide que te hagan compañía, si lo necesitas. Llora todo lo que puedas y quieras".
"La muerte es un factor que cambia todos nuestro puntos de vista, porque nos vemos obligados a evaluar nuestro valor y lo que, en última instancia, importa en la vida".
Y así, a través del dolor, voy creciendo un poco más día a día.
Seguirá...