8 may. 2009

Las obras de Paris

Ayer hizo 6 meses que Paris se marchó de mi lado. A lo largo de este tiempo, de manera instintiva y supongo que como modo incosciente de sentirle aún cerca de mi, he ido recopilando pequeñas y grandes obras que hizo a lo largo de su vida o fotografías de las mismas.

Supongo que cuando Ananda crezca, le gustará conocer también la obra de su padre, que además de talento como pintor de iconos tenía otras virtudes artisticas.

Ahi va un pequeño homenaje a su obra:


Retrato del Ché Guevara (Creta, 2004)


Retrato de su madre (octubre 2008, poco antes de morir)

Piedra de la playa con icono de Jesús y María (2006)




Piedra de la playa con icono de María (2006)




Icono de la Resurección de Jesús Iglesia de Voliones, Creta




Pinturas al fresco en la iglesia de Voliones, Creta
(1996-206)


Coche antiguo hecho con alambres (2001)


Bicicleta hecha con alambres (2001)




Tambor (2001)



Uno de sus primeros iconos (1987)

A partir de los 27 años Paris se dedicó a pintar iconos de manera profesional.
Tiene terminada una iglesia de 3 naves en la isla de Evia (Grecia) con pinturas al fresco y pan de oro. La iglesia de Voliones, en Creta, se quedó sin terminar, pero le falta poco. Ahora están buscando una persona para hacerlo, pero según palabras del propio cura del pueblo,va a ser dificil encontrar a alguien que iguale el trabajo de Paris.
Actualmente casi todos los pintores de iconos bizatinos trabajan sobre lienzo que más tarde pegan en la pared de la iglesia. Paris era uno de los pocos pintores que pintaba directamente en la pared.

Además de estas dos grandes obras, también trabajó de forma puntual en pequeñas capillas, en Evia y Creta, y en el último año había comenzado otra iglesia en un pueblo de Evia.
También pintó más de un centenar de iconos en tablas de madera.

Paris ha dejado un buen legado a la humanidad. Quién le ha conocido sabe que siempre fue una persona humilde, que no alardeaba de su trabajo. Lo hacía con dedicación, aunque en los últimos años se cansó un poco y se tomó un retiro, pero nunca dejó de pintar.
Ahora el entrar en una iglesia pintada por él me llena de su energía, a mi y a muchas personas que hemos tenido la fortuna de conocerle.
Gracias, Paris, por lo que nos has dejado.