23 may. 2009

Poema de Khalil Gibrán sobre los hijos

Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas
viven en la casa de mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos
semejantes a ti
porque la vida no retrocede
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
como flechas vivas son lanzados.

Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero
sea para la FELICIDAD

Gibrán Khalil Gibrán nació el 6 de enero de 1883 en la localidad de Besharre (Líbano), era hijo de un humilde dependiente de una botica (propiedad de su tío) llamado Khalil y de Kamila Rahme, la hija de un sacerdote maronita que estaba predicando en Brasil. Kamila se casó en el país sudamericano y tuvo a un hijo al que llamó Butros.

Lamentablemente, su esposo murió a los pocos años de la boda y Kamila regresó al Líbano, en donde conoció y contrajo matrimonio con el padre de Gibrán, quien se convertiría en su tercer marido.

Como estudiante, Khalil se interesó desde niño por el mundo de las artes, las lenguas y la religión. De naturaleza solitaria, no era raro que se quedase maravillado contemplando las bellezas naturales que le rodeaban.
En 1894 la familia Gibrán, menos su padre que había sido detenido por evasión de impuestos, se traslada a Boston (Estados Unidos), en donde comienza a leer ávidamente, siendo influenciado por gente como Friedrich Nietzsche o Walt Whitman.
Conoce también al fotógrafo Fred Holland Day, quien será su mentor en sus actividades artísticas en la ciudad americana.
En 1898 retorna a su país natal y se instruye en lengua árabe en la Escuela de la Sabiduría, en donde destaca asimismo por su habilidad en el dibujo.
Sus primeros textos los publica en la revista libanesa "Al-Manarah", una publicación fundada por el propio Gibrán, junto a Joseph Hawaiik. Inicia también por esa época una serie de viajes por Europa que enriquecerán su bagaje cultural.

En su regreso a Boston comienza una relación con la poetisa Josephine Peabody, pero finalmente, cuando Khalil le pide en matrimonio, Josephine rechaza la oferta y se casa con otro en 1902.
Lamentablemente, la tuberculosis hace mella en su familia y a causa de esta terrible enfermedad fallecen su madre, su hermana Sultana y su hermanastro Butros, quedándose sola en Boston su otra hermana, Mariana.
Khalil marcha hacia los Estados Unidos para hacerle compañía y en 1908 comienza a ser protegido por Mary Haskell, con la que también mantiene encuentros amorosos. Más tarde conocerá a la escritora libaneso May Ziadhe, que se convertirá en su amor platónico, ya que su relación sólo se mantuvo a través de cartas.
En 1917 fija su residencia en Nueva York, ciudad en la que fallecerá a la edad de 48 años el 10 de abril de 1931.
La literatura de Khalil Gibran se define por su búsqueda mística de las materias más clásicas del comportamiento y sentir existencial, desde un sentimiento pleno de bonhomía y conexión natural.

Su obra maestra es "El profeta" (1923), aunque también destacan "Espíritus rebeldes" (1903), una obra censurada en su país por revolucionaria y perniciosa, "Alas rotas" (1912), un libro de tintes autobiográficos, "El loco" (1918), obra altamente influenciada por Nietzsche o "Jesús el hijo del hombre" (1928), título en el cual setenta y siete personajes dan su opinión sobre Jesucristo, incluido el propio Gibran.