18 may. 2017

¿Y si cambiamos dos besos por un abrazo?

Son ya casi 5 años los que llevo viviendo en India. Aquí las personas se saludan con el conocido "Namaste", que significa algo así como: mi alma honra a tu alma. No se tocan, simplemente juntan las manos a la altura del pecho e inclinan un poco la cabeza. Hoy en día los más modernos se dan la mano, o la gente con la que tienes más confianza también puede tenderte la mano.


En España el saludo tradicional son los dos besos. Dos besos que se dan cuando llegas, cuando te marchas, cuando ves a la persona aunque la hayas visto el día anterior o hace dos horas. Después de tanto tiempo lejos de este saludo, lo encuentro un tanto frío y, sinceramente, me cuesta cuando estoy en España o con españoles aquí, estar dando dos besos que no siento que conlleven mucho sentimiento...



Así que tengo una propuesta para este año, ¿porque no os cambio los dos besos por abrazos?

Un abrazo es una de las expresiones más bellas de amor. Es una forma de recibir a la persona en tus brazos, cerca de tu corazón, abriéndote completamente a ella. Un abrazo nos reconforta, nos llena de energía, nos hace llegar el amor de la otra persona...



A mi ya no me gustan los dos besos... ¡Ahora quiero abrazos! Yo, este verano, os cambio los besos por abrazos... ¿Trato hecho?

17 may. 2017

Mi primer retiro Vipassana

Aunque siempre me he considerado una persona con poca paciencia, me he dado cuenta de que no lo soy... y de que los grandes eventos en la vida hay veces que se hacen esperar... Todo tiene un porqué...

Hace más de 18 años escuché hablar de una técnica de meditación llegada de la India. Era la meditación Vipassana que se aprendía en unos retiros de 10 días en silencio.  Desde que esta información me llegó muchas veces quise hacer un retiro y aprender la técnica, pero por diversas circunstancias de la vida nunca llegué a hacerlo... hasta mayo del 2017.

La técnica de meditación Vipassana dicen que es el tipo de técnica que Buda utilizó durante su práctica hasta la Iluminación, y después de la Iluminación. Desde la época de Buda (500 AC) hasta el siglo XII DC esta técnica de meditación se utilizó en India, y era enseñada en diferentes escuelas budistas. Pero en el s. XII DC con las invasiones musulmanas en India el budismo desapareció casi por completo, hasta el s. XIX cuando los arqueólogos británicos comenzaron a excavar los lugares sagrados del budismo.



Durante la época del rey Ashoka el Grande (s. IV AC) el budismo se extendió por toda Asia, ya que el rey enviaba emisarios a propagar la filosofía que él tanto amaba y que tanto le había ayudado. Estos emisarios enseñaban en los lugares que visitaban la técnica de meditación Vipassana.

En muchos países esta técnica se mezcló con otras tendencias de meditación, pero fue en Myanmar donde se preservó pura gracias a un linaje de maestros que la fue pasando de maestro a discípulo.

En los años 50 un empresario de familia india nacido en Myanmar aprendió esta técnica de meditación, y a finales de los 60 volvió a India por motivos personales y comenzó a enseñar la técnica en el país de su origen. S.N. Goenka es el referente mundial de la meditación Vipassana. Su labor fue tal que en la actualidad hay más de 200 centros de meditación en todo el mundo que siguen el mismo objetivo: la enseñanza de la técnica tal y como fue en su origen.




Desde el año 1998, cuando escuché sobre el Vipassana por primera vez, muchísimos amigos y conocidos han ido asistiendo a retiros y después cuando hablábamos me decían: "muy bien, merece la pena hacerlo, es toda una experiencia". 


Mi momento llegó. En mayo del 2017 las circunstancias fueron propicias para que por fin pudiera asistir a un retiro Vipassana en Sarnath, cerca de Varanasi, en India.



Llena de ilusión me embarqué en esta experiencia que sin duda ha sido de las más enriquecedoras de mi vida.

Diez días de silencio. Diez horas de meditación al día... ¡Un trabajo muy duro!

Hacer Vipassana no es ir de vacaciones o ir a un retiro de silencio a descasar. Hacer Vipassana es un compromiso de diez días de trabajo con una misma, diez días intensos en los que te vas a encontrar contigo, quieras o no, pues el silencio y la introspección que proporcionan diez horas de meditación diarias hacen que sea inevitable.

La rutina del retiro es muy distinta a nuestra rutina diaria, por lo que hay que adaptarse a levantarse a las 4 de la madrugada, o a tomar un snack a las 5 de la tarde y ya no ingerir nada hasta las 6:30 de la mañana del día siguiente. Pequeñas cosas que hacen que tu mente y tu cuerpo estén en armonía con la técnica que, lleno de amor y compasión, los audios y vídeos de S. N. Goenka te van enseñando día a día.



Hay muchas personas que quieren marcharse a los pocos días. Yo me hubiera quedado otros diez más, en silencio, conmigo misma, aprendiendo a observar, a sentirme, aprendiendo de mi...

Una vez terminado el retiro llega la parte más complicada: la de integrar la meditación en nuestro día a día. La técnica exige una práctica diaria de dos horas, una por la mañana y otra por la noche... ¡Dos horas de meditación al día en nuestras agitadas vidas! Pero estoy dispuesta a intentarlo ya que confío plenamente en los beneficios, pues he vivido en mi misma los resultados en los diez días de mi retiro.

Si quieres hacer un retiro Vipassana, es totalmente aconsejable para todo el mundo, pero... ¡atento! no te vas de vacaciones ni a descansar. Te vas a vivir una experiencia muy intensa, a trabajar contigo, a encontrarte contigo... y si conectas con la practica como yo lo he hecho... a integrarla en tu vida para lograr la Paz Interior.


¡Gracias a S.N. Goenka y a todos los que han hecho posible que la técnica Vipassana siga viva hoy en día, 2500 años después de Buda!