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A la playa de los muertos (Almería)

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Una sirena dorada de un mortal de enamoró: "Madre, concédeme piernas, siente aquí mi triste voz; su Alma en tierra me espera, en tu orilla está mi amor". Y la Mar, madre serena pero con gran corazón, dio a la sirena dos piernas y le advirtió: "Hija, si hoy me abandonas, aunque siento gran dolor, no volveremos a vernos: tu y yo seremos dos". La sirena enamorada de su madre se alejó; llegó a la orilla dorada... más a su amor no encontró. Y antes de posar sus piernas a su Madre Mar miró: "¡Madre!-gritó con el Alma- no está aquí, ya se marchó". Mas su Madre no escuchaba ya de su voz el dolor, y la Sirena Dorada en piedra se convirtió. Y hoy aún en su mirada se puede oir su pasión; pasión de Alma encantada, pura, limpia, Alma de Amor, de una Sirena Dorada que la Mar abandonó buscando un Alma anhelada que la piedra le entregó. La Sirena transformó sus piernas en una gran piedra que hoy se adentra en el Mar, donde sus hermanas sirenas reposan de cuando en cuando ...

Al Alba

Al alba quiero cantarle hoy una dulce canción, a ese alba que nos brinda cada día un nuevo Sol, que nace al morir la noche, que nos trae un resplandor y nos recuerda que hay tiempo sin tiempo y sin condición. Ese alba iluminada de haces multicolor -cada día diferente, cada día un nuevo sol- refleja nuestra existencia, nos enseña nuestro "yo": "Nacemos un nuevo día, quizá hoy pueda ser mejor". 22 julio 2000

Lo que siempre habías soñado

Tu destino es sentir la vida con el viento a tu favor. Camina libre, camina, sé fiel a tu propio "yo". La Luna será tu guía a través de los senderos, amiga de noche y de día, compañera del viajero. Recorrerás ilusiones guiando tus propios pasos, y haciendo, al fin, realidad, lo que siempre habías soñado. Caminante que buscabas quizá hoy has encontrado el sentido de tu vida, ese sentido añorado. Vuela libre, vuela alto pisando fuerte al andar, lo que siempre habías soñado ya se ha hecho realidad. Quizá el momento ha llegado de empezar a caminar. Tu fuerza será tu guía, tu valor, tu libertad, tu ilusión tu fiel amiga, caminante... ¡a caminar! 14 febrero 2000

Atardecer

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Colores del atardecer que os difumináis ante mis ojos ¡llevadme con vosotros! Llevadme entre las nubes de colores, entre los azules violáceos de los montes, entre el verde ya apagado de los prados, entre los marrones más oscuros del sendero iluminado. Colores del atardecer, hoy tan rosado, sereno, tranquilo, relajado, mostradme los caminos de otros mundos pues hoy vuestra Luz he contemplado. 25 marzo 2000

Paisaje

Color del atardecer fundido en tonos difusos, arco iris infinito en un horizonte obtuso. Ladera que el viento suaviza a su paso entorpecido dando formas a unas formas que el propio tiempo ha esculpido. Atardecer, anochece. Oscuridad, bienvenida. La Luna hoy nos protege y así, mientras atardece nuestro camino ilumina. 17 marzo 2000

Un día...

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Desde la distancia llega un intenso olor a Mar. Las calles estrechas e iluminadas por la clara luz del amanecer, zigzagueando en un orden sin sentido, recuerdan los tiempos pasados; la historia habla tras los muros de aquellas casas... Silencio..., una moto..., una mujer llama a su marido que, sentado al fondo de la taberna, observa a los transehuntes ahogando sus pensamientos en vasitos de rakí: uno, dos, tres... diez ¿qué más da? Los tiempos en que la Mar lo esperaba han quedado lejanos. Ahora, cuando llega el día tan solo siente nostalgia. El komboloi da vueltas y vueltas, vueltas y vueltas... Olores: salado de Mar, brava Mar, quieta Mar, azul Mar, verde Mar. Flores de mil colores cuyas hojas derraman las últimas gotas de rocío. Flores pequeñas, grandes, alfombras de`pétalos cubriendo las calles de la ciudad, de la ciudad puertas adentro. El barco llama; es la hora de poner rumbo al continente: 3 avisos, despedidas. Algunos hasta pronto, otros hasta siempre, pero el barco se aleja h...

Nubes

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Nubes blancas que en lo alto os suspendéis inhertes, volátiles, difusas; decidme vosotras que contempláis, siendo sin ser, este mundo que cubrís ¿Por qué la vida nos sorprende a cada momento? ¿Por qué cuando amamos podemos ser volátiles y frágiles pero más tarde volvemos a la rigidez? ¿Que misterio esconden vuestros átomos que los nuestros, siendo parte de ellos, no comprenden? Estáis y no estáis. Os transformais constantemente en un devenir de energías, y nos alimentáis con vuestras moléculas, dandonos ásí más tiempo para vivir. ¿Acaso entonces no conoceis el secreto de la felicidad? Alimentadme, pues, de agua de vida y plenitud, y permitidme, con vosotras, gozar de la felicidad de ser... y no ser... 13 Marzo 2000